Wednesday, November 26, 2014

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Manteniendo a flote los restos de ti,
Comiendo los versos que una vez te di
Me doy cuenta de todo lo que perdí
Por ser algo que casi nunca fui

Y así,
Sin ti,
Por ti
Y contra ti

Escribo ahora sobre lo que no sentí
Sobre las noches que no viví,
Las copas sin hielo que bebí
Los ríos de miedo en los que caí

Por ti
Sin ti
Ante ti
Para ti

Entré en tantos lugares por ti
Sentí todo aquello gracias a ti
Encontré mis migajas de vida por ti
Sentí mi muerte muy a pesar de ti

Y aquí
Morí
Ante mí
Lejos de ti

Por fin



Sunday, November 9, 2014

La vanidad del que delira



No nos dicen que no, nos permiten caminar aún en la oscuridad. Ellos nos dejan esparcirnos por el parque sin temor a que podamos escapar de su yugo. Confían en la cobardía de los que hemos sobrevivido al terror de su tiránica dirección.

Hemos decidido vivir casi por inercia, mientras que otros cayeron mucho antes por el camino. Dentro de el amortigado disparo de la inoperancia, carcomidos por la rutina de un ayer demasiado cercano al mañana.

Nos han enseñado a manipular la melancolía a su antojo, aferrada con fuerza al duro metal del miedo en forma de bastón en el que apoyamos nuestros pasos. Creen que dependemos de ellos para andar y hay muchos que murieron en el estrepitoso vacío en sus camas con la convicción de que ya no sumábamos nada para ellos.

Las sirenas se han mudado a otras costas y nuestros barcos han decidido gobernar los timones a su antojo, obedientes a una deriva y carentes de decisión.

Ícaro dejó de saltar y por fín se escapó por encima de las nubes de sus pretéritos fracasos.

Kafka durmió en paz y Bukowski encontró por fín el trago que pudo saciarlo.

Yo sigo buscando, en pie en medio de toda esta fría penumbra y lejos de todo lo que amé.